Catedra Libre De Derechos Humanos

UCV

Convención Sobre Los Derechos Del Niño

Posted by clddhh.ucv en noviembre 3, 2011

 

Adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución

44/25, del 20 de noviembre de 1989. Entrada en vigor: 2 de septiembre de

1990, de conformidad con el artículo 49.

Preambulo

Los Estados Partes en la presente Convención,

Considerando que, de conformidad con los principios proclamados en la Carta de las

Naciones Unidas, la libertad, la justicia y la paz en el mundo se basan en el reconocimiento

de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de

la familia humana,

Teniendo presente que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe

en los derechos fundamentales del hombre y en la dignidad y el valor de la persona

humana, y que han decidido promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro de

un concepto más amplio de la libertad,

Reconociendo que las Naciones Unidas han  proclamado y acordado en la Declaración

Universal de Derechos Humanos y en los pactos internacionales de derechos humanos, que

toda persona tiene todos los derechos y libertades enunciados en ellos, sin distinción

alguna, por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole,

origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición,

Recordando que en la Declaración Universal  de Derechos Humanos las Naciones Unidas

proclamaron que la infancia tiene derecho a cuidados y asistencia especiales,

Convencidos de que la familia, como grupo fundamental de la sociedad y medio natural para

el crecimiento y el bienestar de todos sus miembros, y en particular de los niños, debe

recibir la protección y asistencia necesarias para poder asumir plenamente sus

responsabilidades dentro de la comunidad,

Reconociendo que el niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, debe

crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión,

Considerando que el niño debe estar plenamente preparado para una vida independiente en

sociedad y ser educado en el espíritu de los ideales proclamados en la Carta de las Naciones

Unidas y, en particular, en un espíritu de paz, dignidad, tolerancia, libertad, igualdad y

solidaridad,

Teniendo presente que la necesidad de proporcionar al niño una protección especial ha sido

enunciada en la Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niño y en la

Declaración de los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General el 20 de noviembre

de 1959, y reconocida en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en el Pacto

Internacional de Derechos Civiles y Políticos (en particular, en los artículos 23 y 24), en el

Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (en particular, en el

artículo 10) y en los estatutos e instrumentos pertinentes de los organismos especializados

y de las organizaciones internacionales que se interesan en el bienestar del niño,  Teniendo presente que, como se indica en la Declaración de los Derechos del Niño, “el niño,

por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la

debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento”,

Recordando lo dispuesto en la Declaración sobre los principios sociales y jurídicos relativos a

la protección y el bienestar de los niños, con particular referencia a la adopción y la

colocación en hogares de guarda, en los planos nacional e internacional; las Reglas mínimas

de las Naciones Unidas para la administración de la justicia de menores (Reglas de Beijing);

y la Declaración sobre la protección de la mujer y el niño en estados de emergencia o de

conflicto armado,

Reconociendo que en todos los países del  mundo hay niños que viven en condiciones

excepcionalmente difíciles y que esos niños necesitan especial consideración,

Teniendo debidamente en cuenta la importancia de las tradiciones y los valores culturales

de cada pueblo para la protección y el desarrollo armonioso del niño,

Reconociendo la importancia de la cooperación internacional para el mejoramiento de las

condiciones de vida de los niños en todos los países, en particular en los países en

desarrollo,

Han convenido en lo siguiente:

Parte I

Artículo 1

Para los efectos de la presente Convención, se entiende por niño todo ser humano menor de

dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado

antes la mayoría de edad.

Artículo 2

1. Los Estados Partes respetarán los derechos enunciados en la presente Convención y

asegurarán su aplicación a cada niño sujeto  a su jurisdicción, sin distinción alguna,

independientemente de la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o

de otra índole, el origen nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos

físicos, el nacimiento o cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus

representantes legales.

2. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para garantizar que el niño se

vea protegido contra toda forma de discriminación o castigo por causa de la condición, las

actividades, las opiniones expresadas o las creencias de sus padres, o sus tutores o de sus

familiares.

Artículo 3

1. En todas las medidas concernientes a los  niños que tomen las instituciones públicas o

privadas de bienestar social, los tribunales,  las autoridades administrativas o los órganos

legislativos, una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del

niño.

2. Los Estados Partes se comprometen a asegurar  al  niño  la  protección  y  el  cuidado  que

sean necesarios para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus

padres, tutores u otras personas  responsables  de  él  ante  la ley y, con ese fin, tomarán

todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas.

3. Los Estados Partes se asegurarán de que las instituciones, servicios y establecimientos

encargados del cuidado o la protección de los niños cumplan las normas establecidas por las autoridades competentes, especialmente en  materia de seguridad, sanidad, número y

competencia de su personal, así como en relación con la existencia de una supervisión

adecuada.

Artículo 4

Los Estados Partes adoptarán todas las medidas administrativas, legislativas y de otra

índole para dar efectividad a los derechos reconocidos en la presente Convención. En lo que

respecta a los derechos económicos, sociales y culturales, los Estados Partes adoptarán

esas medidas hasta el máximo de los recursos de que dispongan y, cuando sea necesario,

dentro del marco de la cooperación internacional.

Artículo 5

Los Estados Partes respetarán las responsabilidades, los derechos  y los deberes de los

padres o, en su caso, de los miembros de la familia ampliada o de la comunidad, según

establezca la costumbre local, de los tutores u otras personas encargadas legalmente del

niño de impartirle, en consonancia con la evolución de sus facultades, dirección y

orientación apropiadas para que el niño ejerza los derechos reconocidos en la presente

Convención.

Artículo 6

1. Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida.

2. Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible la supervivencia y el

desarrollo del niño.

Artículo 7

1. El niño será inscripto inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde

que nace a un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de lo posible, a conocer

a sus padres y a ser cuidado por ellos.

2. Los Estados Partes velarán por la aplicación de estos derechos de conformidad con su

legislación nacional y las obligaciones que hayan contraído en virtud de los instrumentos

internacionales pertinentes en esta esfera, sobre todo cuando el niño resultara de otro

modo apátrida.

Artículo 8

1. Los Estados Partes se comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su

identidad, incluidos la nacionalidad, el nombre y las relaciones familiares de conformidad

con la ley sin injerencias ilícitas.

2. Cuando un niño sea privado ilegalmente de algunos de los elementos de su identidad o

de todos ellos, los Estados Partes deberán prestar la asistencia y protección apropiadas con

miras a restablecer rápidamente su identidad.

Artículo 9

1. Los Estados Partes velarán por que el niño no sea separado de sus padres contra la

voluntad de éstos, excepto cuando, a reserva de revisión judicial, las autoridades

competentes determinen, de conformidad con la ley y los procedimientos aplicables, que tal

separación es necesaria en el interés superior del niño. Tal determinación puede ser

necesaria en casos particulares, por ejemplo,  en los casos en que el niño sea objeto de

maltrato o descuido por parte de sus padres o cuando éstos viven separados y debe

adoptarse una decisión acerca del lugar de residencia del niño.  2. En cualquier procedimiento entablado de  conformidad con el párrafo 1 del presente

artículo, se ofrecerá a todas las partes interesadas la oportunidad de participar en él y de

dar a conocer sus opiniones.

3. Los Estados Partes respetarán el derecho del niño que esté separado de uno o de ambos

padres a mantener relaciones personales y  contacto directo con ambos padres de modo

regular, salvo si ello es contrario al interés superior del niño.

4. Cuando esa separación sea resultado de una medida adoptada por un Estado Parte, como

la detención, el encarcelamiento, el exilio, la deportación o la muerte (incluido el

fallecimiento debido a cualquier causa mientras la persona esté bajo la custodia del Estado)

de uno de los padres del niño, o de ambos, o del niño, el  Estado Parte proporcionará,

cuando se le pida, a los padres,  al  niño  o,  si  procede,  a  otro  familiar,  información  básica

acerca del paradero del familiar o familiares ausentes, a no ser que ello resultase perjudicial

para el bienestar del niño. Los Estados Partes se cerciorarán, además, de que la

presentación de tal petición no entrañe por  sí misma consecuencias desfavorables para la

persona o personas interesadas.

Artículo 10

1. De conformidad con la obligación que incumbe a los Estados Partes a tenor de lo

dispuesto en el párrafo 1 del artículo 9, toda solicitud hecha por un niño o por sus padres

para  entrar  en  un  Estado  Parte  o  para  salir  de  él  a  los  efectos  de  la  reunión  de  la  familia

será atendida por los Estados Partes de manera positiva, humanitaria y expeditiva. Los

Estados Partes garantizarán, además, que la  presentación de tal petición no traerá

consecuencias desfavorables para los peticionarios ni para sus familiares.

2. El niño cuyos padres residan en Estados diferentes  tendrá derecho a mantener

periódicamente, salvo en circunstancias excepcionales, relaciones personales y contactos

directos con ambos padres. Con tal fin, y de conformidad con la obligación asumida por los

Estados Partes en virtud del párrafo 1 del artículo 9, los Estados Partes respetarán el

derecho del niño y de sus padres a salir de cualquier país, incluido el propio, y de entrar en

su propio país. El derecho de salir de cualquier país estará sujeto solamente a las

restricciones estipuladas por ley y que sean necesarias para proteger la seguridad nacional,

el orden público, la salud o la moral públicas o los derechos y libertades de otras personas y

que estén en consonancia con los demás derechos reconocidos por la presente Convención.

Artículo 11

1. Los Estados Partes adoptarán medidas para luchar contra los traslados ilícitos de niños al

extranjero y la retención ilícita de niños en el extranjero.

2. Para este fin, los Estados Partes promoverán la concertación de acuerdos bilaterales o

multilaterales o la adhesión a acuerdos existentes.

Artículo 12

1. Los Estados Partes garantizarán al niño que esté en condiciones de formarse un juicio

propio el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afectan al

niño, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y

madurez del niño.

2. Con tal fin, se dará en particular al  niño oportunidad de ser escuchado, en todo

procedimiento judicial o administrativo que afecte al niño, ya sea directamente o por medio

de un representante o de un órgano apropiado, en consonancia con las normas de

procedimiento de la ley nacional.

Artículo 13 1.  El  niño  tendrá  derecho  a  la  libertad  de  expresión; ese derecho incluirá la libertad de

buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo, sin consideración de fronteras,

ya sea oralmente, por escrito o impresas, en forma artística o por cualquier otro medio

elegido por el niño.

2. El ejercicio de tal derecho podrá estar sujeto a ciertas restricciones, que serán

únicamente las que la ley prevea y sean necesarias:

a) Para el respeto de los derechos o la reputación de los demás; o

b) Para la protección de la seguridad nacional o el orden público o para proteger la salud o

la moral públicas.

Artículo 14

1. Los Estados Partes respetarán el derecho  del niño a la libertad de pensamiento, de

conciencia y de religión.

2. Los Estados Partes respetarán los derechos y deberes de los padres y, en su caso, de los

representantes legales, de guiar al niño en el ejercicio de su derecho de modo conforme a la

evolución de sus facultades.

3. La libertad de profesar la propia religión o las propias creencias estará sujeta únicamente

a las limitaciones prescritas por la ley que sean necesarias para proteger la seguridad, el

orden, la moral o la salud públicos o los derechos y libertades fundamentales de los demás.

Artículo 15

1. Los Estados Partes reconocen los derechos del niño a la libertad de asociación y a la

libertad de celebrar reuniones pacíficas.

2. No se impondrán restricciones al ejercicio de estos derechos distintas de las establecidas

de conformidad con la ley y que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de

la seguridad nacional o pública, el orden público, la protección de la salud y la moral

públicas o la protección de los derechos y libertades de los demás.

Artículo 16

1. Ningún niño será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada, su

familia, su domicilio o su correspondencia ni de ataques ilegales a su honra y a su

reputación.

2. El niño tiene derecho a la protección de la ley contra esas injerencias o ataques.

Artículo 17

Los Estados Partes reconocen la importante función que desempeñan los medios de

comunicación y velarán por que el niño tenga acceso a información y material procedentes

de diversas fuentes nacionales e internacionales, en especial la información y el material

que tengan por finalidad promover su bienestar social, espiritual y moral y su salud física y

mental. Con tal objeto, los Estados Partes:

a) Alentarán a los medios de  comunicación a difundir información y materiales de interés

social y cultural para el niño, de conformidad con el espíritu del artículo 29;

b) Promoverán la cooperación internacional en la producción, el intercambio y la difusión de

esa información y esos materiales procedentes de diversas fuentes culturales, nacionales e

internacionales;  c) Alentarán la producción y difusión de libros para niños;

d) Alentarán a los medios de  comunicación a que tengan particularmente en cuenta las

necesidades lingüísticas del niño perteneciente a un grupo minoritario o que sea indígena;

e) Promoverán la elaboración de directrices apropiadas para proteger al niño contra toda

información y material perjudicial para su bienestar, teniendo en cuenta las disposiciones de

los artículos 13 y 18.

Artículo 18

1. Los Estados Partes pondrán el máximo empeño en garantizar el reconocimiento del

principio de que ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza

y el desarrollo del niño. Incumbirá a los padres o, en su caso, a los representantes legales

la responsabilidad primordial  de la crianza y el desarrollo del niño. Su preocupación

fundamental será el interés superior del niño.

2. A los efectos de garantizar y promover los derechos enunciados en la presente

Convención, los Estados Partes prestarán la  asistencia apropiada a los padres y a los

representantes legales para el desempeño de sus funciones en lo que respecta a la crianza

del niño y velarán por la creación de instituciones, instalaciones y servicios para el cuidado

de los niños.

3. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para que los niños cuyos

padres trabajan tengan derecho a beneficiarse de los servicios e instalaciones de guarda de

niños para los que reúnan las condiciones requeridas.

Artículo 19

1. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y

educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o

mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual,

mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de

cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.

2. Esas medidas de protección deberían comprender, según corresponda, porcedimientos

eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la

asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de

prevención y para la identificación, notificación, remisión a una institución, investigación,

tratamiento y observación ulterior de los casos antes descritos  de malos tratos al niño y,

según corresponda, la intervención judicial.

Artículo 20

1. Los niños temporal o permanentemente privados de su medio familiar, o cuyo superior

interés exija que no permanezcan en ese medio, tendrán derecho a la protección y

asistencia especiales del Estado.

2. Los Estados Partes garantizarán, de conformidad con sus leyes nacionales, otros tipos de

cuidado para esos niños.

3. Entre esos cuidados figurarán, entre otras cosas, la colocación en hogares de guarda, la

kafala del derecho islámico, la adopción o de ser necesario, la colocación en instituciones

adecuadas de protección de menores. Al considerar las soluciones, se prestará particular

atención a la conveniencia de que haya continuidad en la educación del niño y a su origen

étnico, religioso, cultural y lingüístico.

Artículo 21 Los Estados Partes que reconocen o permiten el sistema de adopción  cuidarán de que el

interés superior del niño sea la consideración primordial y:

a) Velarán por que la adopción del niño sólo sea autorizada por las autoridades

competentes, las que determinarán, con arreglo a las leyes y a los procedimientos

aplicables y sobre la base de toda la información pertinente y fidedigna, que la adopción es

admisible en vista de la situación jurídica del niño en relación con sus padres, parientes y

representantes legales y que, cuando así se requiera, las personas interesadas hayan dado

con conocimiento de causa su consentimiento a la adopción sobre la base del asesoramiento

que pueda ser necesario;

b) Reconocerán que la adopción en otro país puede ser considerada como otro medio de

cuidar del niño, en el caso de que éste no pueda ser colocado en un hogar de guarda o

entregado a una familia adoptiva o no pueda ser atendido de manera adecuada en el país

de origen;

c) Velarán por que el niño que haya de ser adoptado en otro país goce de salvaguardias y

normas equivalentes a las existentes respecto de la adopción en el país de origen;

d) Adoptarán todas las medidas apropiadas para garantizar que, en el caso de adopción en

otro país, la colocación no dé lugar a beneficios financieros indebidos para quienes

participan en ella;

e) Promoverán, cuando corresponda, los objetivos del presente artículo mediante la

concertación de arreglos o acuerdos bilaterales o multilaterales y se esforzarán, dentro de

este marco, por garantizar que la colocación del niño en otro país se efectúe por medio de

las autoridades u organismos competentes.

Artículo 22

1. Los Estados Partes adoptarán medidas adecuadas para lograr que el niño que trate de

obtener el estatuto de refugiado o que sea considerado refugiado de conformidad con el

derecho y los procedimientos internacionales o internos aplicables reciba, tanto si está solo

como si está acompañado de sus padres o de  cualquier otra persona, la protección y la

asistencia humanitaria adecuadas para el disfrute de los derechos  pertinentes enunciados

en la presente Convención y en otros instrumentos internacionales de derechos humanos o

de carácter humanitario en que dichos Estados sean partes.

2. A tal efecto los Estados Partes cooperarán, en la forma que estimen apropiada, en todos

los esfuerzos de las Naciones Unidas y demás organizaciones intergubernamentales

competentes u organizaciones no gubernamentales que cooperen con las Naciones Unidas

por proteger y ayudar a todo niño refugiado y localizar a sus padres o a otros miembros de

su familia, a fin de obtener la información necesaria para que se reúna con su familia. En los

casos en que no se pueda localizar a ninguno de los padres o miembros de la familia, se

concederá al niño la misma protección que  a cualquier otro niño  privado permanente o

temporalmente de su medio familiar, por cualquier motivo, como se dispone en la presente

Convención.

Artículo 23

1. Los Estados Partes reconocen que el niño mental o físicamente impedido deberá disfrutar

de una vida plena y decente en condiciones que aseguren su dignidad, le permitan llegar a

bastarse a sí mismo y faciliten la participación activa del niño en la comunidad.

2. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño impedido a recibir cuidados especiales y

alentarán y asegurarán, con sujeción a los recursos disponibles, la prestación al niño que

reúna las condiciones requeridas y a los responsables de su cuidado de la asistencia que se

solicite y que sea adecuada al estado del niño y a las circunstancias de sus padres o de

otras personas que cuiden de él.  3. En atención a las necesidades especiales del niño impedido, la asistencia que se preste

conforme al párrafo 2 del presente artículo será gratuita siempre que sea posible, habida

cuenta de la situación económica de los padres o de las otras personas que cuiden del niño,

y estará destinada a asegurar que el niño impedido tenga un acceso efectivo a la educación,

la capacitación, los servicios sanitarios, los servicios de rehabilitación, la preparación para el

empleo y las oportunidades de esparcimiento y reciba tales servicios con el objeto de que el

niño logre la integración social y el desarrollo individual, incluido su desarrollo cultural y

espiritual, en la máxima medida posible.

4. Los Estados Partes promoverán, con espíritu de cooperación internacional, el intercambio

de información adecuada en la esfera de la atención sanitaria preventiva y del tratamiento

médico, psicológico y funcional de los niños impedidos, incluida la difusión de información

sobre los métodos de rehabilitación y los servicios de enseñanza y formación profesional, así

como el acceso a esa información a fin de que los Estados Partes puedan mejorar su

capacidad y conocimientos y ampliar su experiencia en estas esferas. A este respecto, se

tendrán especialmente en cuenta las necesidades de los países en desarrollo.

Artículo 24

1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de

salud y a servicios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud.

Los Estados Partes se esforzarán por asegurar que ningún niño sea privado de su derecho al

disfrute de esos servicios sanitarios.

2. Los Estados Partes asegurarán la plena aplicación de este derecho y, en particular,

adoptarán las medidas apropiadas para:

a) Reducir la mortalidad infantil y en la niñez;

b) Asegurar la prestación de la asistencia médica y la atención sanitaria que sean necesarias

a todos los niños, haciendo hincapié en el desarrollo de la atención primaria de salud;

c) Combatir las enfermedades y la malnutrición en el marco de la atención primaria de la

salud mediante, entre otras cosas, la aplicación de la tecnología disponible y el suministro

de alimentos nutritivos adecuados y agua potable salubre, teniendo en cuenta los peligros y

riesgos de contaminación del medio ambiente;

d) Asegurar atención sanitaria prenatal y postnatal apropiada a las madres;

e) Asegurar que todos los sectores de la sociedad, y en particular los padres y los niños,

conozcan los principios básicos de la salud y la nutrición de los niños, las ventajas de la

lactancia materna, la higiene  y el saneamiento ambiental y las medidas de prevención de

accidentes, tengan acceso a la educación pertinente y reciban apoyo en la aplicación de

esos conocimientos;

f) Desarrollar la atención sanitaria preventiva, la orientación a los padres y la educación y

servicios en materia de planificación de la familia.

3. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas eficaces y apropiadas posibles para

abolir las prácticas tradicionales que sean perjudiciales para la salud de los niños.

4. Los Estados Partes se comprometen a promover y alentar la cooperación internacional

con miras a lograr progresivamente la plena  realización del derecho reconocido en el

presente artículo. A este respecto, se tendrán plenamente en cuenta las necesidades de los

países en desarrollo.

Artículo 25 Los Estados Partes reconocen el derecho del niño que ha sido internado en un

establecimiento por las autoridades competentes para los fines de atención, protección o

tratamiento de su salud física o mental a un examen periódico del  tratamiento a que esté

sometido y de todas las demás circunstancias propias de su internación.

Artículo 26

1. Los Estados Partes reconocerán a todos los niños el derecho a  beneficiarse de la

seguridad social, incluso del seguro social, y adoptarán las medidas necesarias para lograr

la plena realización de este derecho de conformidad con su legislación nacional.

2. Las prestaciones deberían concederse, cuando corresponda, teniendo en cuenta los

recursos y la situación del niño y de las personas que sean responsables del mantenimiento

del niño, así como cualquier otra consideración pertinente a una solicitud de prestaciones

hecha por el niño o en su nombre.

Artículo 27

1. Los Estados Partes reconocen el derecho de todo niño a un nivel de vida adecuado para

su desarrollo físico, mental, espiritual, moral y social.

2. A los padres u otras personas encargadas del niño les incumbe la responsabilidad

primordial de proporcionar, dentro de sus posibilidades y medios económicos, las

condiciones de vida que sean necesarias para el desarrollo del niño.

3. Los Estados Partes, de acuerdo con las  condiciones nacionales y con arreglo a sus

medios, adoptarán medidas apropiadas para  ayudar a los padres y a otras personas

responsables por el niño a  dar efectividad a este derecho y, en caso necesario,

proporcionarán asistencia material y programas de apoyo, particularmente con respecto a la

nutrición, el vestuario y la vivienda.

4. Los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para asegurar el pago de la

pensión alimenticia por parte de los padres u otras personas que tengan la responsabilidad

financiera por el niño, tanto si viven en el Estado Parte como si viven en el extranjero. En

particular, cuando la persona que tenga la responsabilidad financiera por el niño resida en

un Estado diferente de aquel en que resida el niño, los Estados Partes promoverán la

adhesión a los convenios internacionales o la concertación de dichos convenios, así como la

concertación de cualesquiera otros arreglos apropiados.

Artículo 28

1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a la educación y, a fin de que se pueda

ejercer progresivamente y en condiciones de igualdad de oportunidades ese derecho,

deberán en particular:

a) Implantar la enseñanza primaria obligatoria y gratuita para todos;

b) Fomentar el desarrollo, en sus distintas formas, de la enseñanza secundaria, incluida la

enseñanza general y profesional, hacer que todos los niños dispongan de ella y tengan

acceso a ella y adoptar medidas apropiadas tales como la implantación de la enseñanza

gratuita y la concesión de asistencia financiera en caso de necesidad;

c) Hacer la enseñanza superior accesible a todos, sobre la base de la capacidad, por cuantos

medios sean apropiados;

d) Hacer que todos los niños dispongan de  información y orientación en cuestiones

educacionales y profesionales y tengan acceso a ellas;  e) Adoptar medidas para fomentar la asistencia regular a las escuelas y reducir las tasas de

deserción escolar.

2. Los Estados Partes adoptarán cuantas medidas sean adecuadas para velar por que la

disciplina escolar se administre de modo compatible con la dignidad humana del niño y de

conformidad con la presente Convención.

3. Los Estados Partes fomentarán y alentarán la cooperación internacional en cuestiones de

educación, en particular a fin de contribuir a eliminar la ignorancia y el analfabetismo en

todo el mundo y de facilitar el acceso a  los conocimientos técnicos y a los métodos

modernos de enseñanza. A este respecto,  se tendrán especialmente en cuenta las

necesidades de los países en desarrollo.

Artículo 29

1. Los Estados Partes convienen en que la educación del niño deberá estar encaminada a:

a) Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el

máximo de sus posibilidades;

b)  Inculcar  al  niño  el  respeto  de  los  derechos humanos y las libertades fundamentales y de

los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas;

c) Inculcar al niño el respeto de sus padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y

sus valores, de los valores nacionales del país en que vive, del país de que sea originario y

de las civilizaciones distintas de la suya;

d) Preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de

comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y amistad entre todos los pueblos,

grupos étnicos, nacionales y religiosos y personas de origen indígena;

e) Inculcar al niño el respeto del medio ambiente natural.

2. Nada de lo dispuesto en el presente artículo o en el artículo 28 se  interpretará como una

restricción de la libertad de los particulares y de las entidades para establecer y dirigir

instituciones de enseñanza, a condición de que se respeten los principios enunciados en el

párrafo 1 del presente artículo y de que la educación impartida en tales instituciones se

ajuste a las normas mínimas que prescriba el Estado.

Artículo 30

En los Estados en que existan minorías étnicas, religiosas o lingüísticas o personas de origen

indígena, no se negará a un niño que pertenezca a tales minorías o que sea indígena el

derecho que le corresponde, en común con los  demás miembros de su grupo, a tener su

propia vida cultural, a profesar y practicar su propia religión, o a emplear su propio idioma.

Artículo 31

1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego

y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida

cultural y en las artes.

2. Los Estados Partes respetarán y promoverán el derecho del niño a participar plenamente

en la vida cultural y artística y propiciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de

igualdad, de participar en la vida cultural, artística, recreativa y de esparcimiento.

Artículo 32

1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a estar protegido contra la explotación

económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual,

moral o social.

2. Los Estados Partes adoptarán medidas legislativas, administrativas, sociales y

educacionales para garantizar la aplicación  del presente artículo. Con ese propósito y

teniendo en cuenta las disposiciones pertinentes de otros instrumentos internacionales, los

Estados Partes, en particular:

a) Fijarán una edad o edades mínimas para trabajar;

b) Dispondrán la reglamentación apropiada de los horarios y condiciones de trabajo;

c) Estipularán las penalidades  u otras sanciones apropiadas para asegurar la aplicación

efectiva del presente artículo.

Artículo 33

Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas, incluidas medidas legislativas,

administrativas, sociales y educacionales, para proteger a los niños contra el uso ilícito de

los estupefacientes y sustancias sicotrópicas enumeradas en  los tratados internacionales

pertinentes, y para impedir que se utilice a niños en la producción y el tráfico ilícitos de esas

sustancias.

Artículo 34

Los Estados Partes se comprometen a proteger al niño contra todas las formas de

explotación y abuso sexuales. Con este fin, los Estados Partes tomarán, en particular, todas

las medidas de carácter nacional, bilateral y multilateral que sean necesarias para impedir:

a) La incitación o la coacción para que un  niño se dedique a cualquier actividad sexual

ilegal;

b) La explotación del niño en la prostitución u otras prácticas sexuales ilegales;

c) La explotación del niño en espectáculos o materiales pornográficos.

Artículo 35

Los Estados Partes tomarán todas las medidas de carácter nacional, bilateral y multilateral

que sean necesarias para impedir el secuestro, la venta o la trata de niños para cualquier fin

o en cualquier forma.

Artículo 36

Los Estados Partes protegerán al niño contra todas las demás formas de explotación que

sean perjudiciales para cualquier aspecto de su bienestar.

Artículo 37

Los Estados Partes velarán por que:

a) Ningún niño sea sometido a torturas ni  a otros tratos o penas crueles, inhumanos o

degradantes. No se impondrá la pena capital  ni la de prisión perpetua sin posibilidad de

excarcelación por delitos cometidos por menores de 18 años de edad;

b) Ningún niño sea privado de su libertad  ilegal o arbitrariamente. La detención, el

encarcelamiento o la prisión de un niño se llevará a cabo de conformidad con la ley y se

utilizará tan sólo como medida de último recurso y durante el período más breve que

proceda;  c) Todo niño privado de libertad sea tratado con la humanidad y el respeto que merece la

dignidad inherente a la persona humana, y de manera que se tengan en cuenta las

necesidades de las personas de su edad. En particular, todo niño privado de libertad estará

separado de los adultos, a menos que ello se considere contrario al interés superior del

niño, y tendrá derecho a mantener contacto con su familia por medio de correspondencia y

de visitas, salvo en circunstancias excepcionales;

d) Todo niño privado de su libertad tendrá  derecho a un pronto acceso a la asistencia

jurídica y otra asistencia adecuada, así como derecho a impugnar la legalidad de la

privación de su libertad ante un tribunal u otra autoridad competente, independiente e

imparcial y a una pronta decisión sobre dicha acción.

Artículo 38

1. Los Estados Partes se comprometen a respetar y velar por que se respeten las normas

del derecho internacional humanitario que les sean aplicables en los conflictos armados y

que sean pertinentes para el niño.

2. Los Estados Partes adoptarán todas las medidas posibles para asegurar que las personas

que aún no hayan cumplido los 15 años de edad no participen directamente en las

hostilidades.

3. Los Estados Partes se abstendrán de reclutar en las fuerzas armadas a las personas que

no hayan cumplido los 15 años de edad. Si reclutan personas que hayan cumplido 15 años,

pero que sean menores de 18, los Estados Partes procurarán dar prioridad a los de más

edad.

4. De conformidad con las obligaciones dimanadas del derecho internacional humanitario de

proteger a la población civil durante los conflictos armados, los Estados Partes adoptarán

todas las medidas posibles para asegurar la protección y el cuidado de los niños afectados

por un conflicto armado.

Artículo 39

Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para promover la recuperación

física y psicológica y la reintegración social  de todo niño víctima  de: cualquier forma de

abandono, explotación o abuso; tortura u otra forma de tratos o penas crueles, inhumanos

o degradantes; o conflictos armados. Esa recuperación y reintegración se llevarán a cabo en

un ambiente que fomente la salud, el respeto de sí mismo y la dignidad del niño.

Artículo 40

1. Los Estados Partes reconocen el derecho  de todo niño de quien se alegue que ha

infringido las leyes penales o a quien se acuse o declare culpable de haber infringido esas

leyes a ser tratado de manera acorde con el fomento de su sentido de la dignidad y el valor,

que fortalezca el respeto del niño por los derechos humanos y las libertades fundamentales

de  terceros  y  en  la  que  se  tengan en  cuenta  la  edad  del  niño  y  la  importancia  de  promover

la reintegración del niño y de que éste asuma una función constructiva en la sociedad.

2. Con este fin, y habida cuenta de las disposiciones pertinentes de los instrumentos

internacionales, los Estados Partes garantizarán, en particular:

a) Que no se alegue que ningún niño ha infringido las leyes penales, ni se acuse o declare

culpable a ningún niño de haber infringido esas leyes, por actos u omisiones que no estaban

prohibidos por las leyes nacionales o internacionales en el momento en que se cometieron;

b) Que a todo niño del que se alegue que ha infringido las leyes penales o a quien se acuse

de haber infringido esas leyes se le garantice, por lo menos, lo siguiente:  i) Que se lo presumirá inocente mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la ley;

ii) Que será informado sin demora y directamente o, cuando sea procedente, por intermedio

de sus padres o sus representantes legales, de los cargos que pesan contra él y que

dispondrá de asistencia jurídica u otra asistencia apropiada en la preparación y presentación

de su defensa;

iii) Que la causa será dirimida sin demora por una autoridad u órgano judicial competente,

independiente e imparcial en una audiencia equitativa conforme a la ley, en presencia de un

asesor jurídico u otro tipo de asesor adecuado y, a menos que se considerare que ello fuere

contrario al interés superior del niño, teniendo en cuenta en particular su edad o situación y

a sus padres o representantes legales;

iv) Que no será obligado a prestar testimonio o a declararse culpable, que podrá interrogar

o hacer que se interrogue a testigos de cargo y obtener la participación y el interrogatorio

de testigos de descargo en condiciones de igualdad;

v) Si se considerare que ha infringido, en efecto, las leyes penales, que esta decisión y toda

medida impuesta a consecuencia de ella, serán sometidas a una autoridad u órgano judicial

superior competente, independiente e imparcial, conforme a la ley;

vi) Que el niño contará con la asistencia gratuita de un intérprete si no comprende o no

habla el idioma utilizado;

vii) Que se respetará plenamente su vida privada en todas las fases del procedimiento.

3. Los Estados Partes tomarán todas las  medidas apropiadas para promover el

establecimiento de leyes, procedimientos, autoridades e instituciones  específicos para los

niños de quienes se alegue que han infringido las leyes penales o a quienes se acuse o

declare culpables de haber infringido esas leyes, y en particular:

a) El establecimiento de una edad mínima antes de la cual se presumirá que los niños no

tienen capacidad para infringir las leyes penales;

b) Siempre que sea apropiado y deseable, la adopción de medidas para tratar a esos niños

sin recurrir a procedimientos judiciales, en el entendimiento de que se respetarán

plenamente los derechos humanos y las garantías legales.

4. Se dispondrá de diversas medidas, tales como el cuidado, las órdenes de orientación y

supervisión, el asesoramiento, la libertad vigilada, la colocación en hogares de guarda, los

programas de enseñanza y formación profesional, así como otras posibilidades alternativas

a la internación en instituciones, para asegurar que los niños sean tratados de manera

apropiada para su bienestar y que guarde proporción tanto con sus circunstancias como con

la infracción.

Artículo 41

Nada de lo dispuesto en la presente Convención afectará a las disposiciones que sean más

conducentes a la realización de los derechos del niño y que puedan estar recogidas en:

a) El derecho de un Estado Parte; o

b) El derecho internacional vigente con respecto a dicho Estado.

Parte II

Artículo 42 Los Estados Partes se comprometen a dar  a conocer ampliamente los principios y

disposiciones de la Convención por medios eficaces y apropiados, tanto a los adultos como a

los niños.

Artículo 43

1. Con la finalidad de examinar lor progresos realizados en el cumplimiento de las

obligaciones contraídas por los Estados Partes en la presente Convención, se establecerá un

Comité de los Derechos del Niño que desempeñará las funciones que a continuación se

estipulan.

2. El Comité estará integrado por diez expertos de gran integridad moral y reconocida

competencia en las esferas reguladas por la presente Convención. Los miembros del Comité

serán elegidos por los Estados Partes entre sus nacionales y ejercerán sus funciones a título

personal, teniéndose debidamente en cuenta la distribución geográfica, así como los

principales sistemas jurídicos. (enmienda)

3. Los miembros del Comité serán elegidos, en votación secreta, de una lista de personas

designadas por los Estados Partes. Cada Estado Parte podrá designar a una persona

escogida entre sus propios nacionales.

4. La elección inicial se celebrará a más tardar seis meses después de la entrada en vigor de

la presente Convención y ulteriormente cada dos años. Con cuatro meses, como mínimo, de

antelación respecto de la fecha de cada elección, el Secretario General de las Naciones

Unidas dirigirá una carta a los Estados Partes invitándolos a que presenten sus candidaturas

en un plazo de dos meses. El Secretario General preparará después una lista en la que

figurarán por orden alfabético todos los candidatos propuestos, con indicación de los

Estados Partes que los hayan designado, y la comunicará a los Estados Partes en la

presente Convención.

5. Las elecciones se celebrarán en una reunión de los Estados Partes convocada por el

Secretario General en la Sede de las Naciones Unidas. En esa reunión, en la que la

presencia de dos tercios de los Estados  Partes constituirá quórum, las personas

seleccionadas para formar parte del Comité  serán aquellos candidatos que obtengan el

mayor número de votos y una mayoría absoluta de los votos de los representantes de los

Estados Partes presentes y votantes.

6. Los miembros del Comité serán elegidos  por un período de cuatro años. Podrán ser

reelegidos si se presenta de nuevo su candidatura. El mandato de cinco de los miembros

elegidos en la primera elección expirará al  cabo de dos años; inmediatamente después de

efectuada la primera elección, el presidente de la reunión en que ésta se celebre elegirá por

sorteo los nombres de esos cinco miembros.

7. Si un miembro del Comité fallece o dimite o declara que por cualquier otra causa no

puede seguir desempeñando sus funciones en el Comité, el Estado Parte que propuso a ese

miembro designará entre sus propios nacionales a otro experto para ejercer el mandato

hasta su término, a reserva de la aprobación del Comité.

8. El Comité adoptará su propio reglamento.

9. El Comité elegirá su Mesa por un período de dos años.

10. Las reuniones del Comité se celebrarán normalmente en la Sede de las Naciones Unidas

o en cualquier otro lugar conveniente que determine el Comité. El Comité se reunirá

normalmente todos los años. La duración de  las reuniones del Comité será determinada y

revisada, si procediera, por una reunión de los Estados Partes en la presente Convención, a

reserva de la aprobación de la Asamblea General.  11. El Secretario General de las Naciones Unidas proporcionará el personal y los servicios

necesarios para el desempeño eficaz de las funciones del Comité establecido en virtud de la

presente Convención.

12. Previa aprobación de la Asamblea General, los miembros del Comité establecido en

virtud de la presente Convención recibirán emolumentos con cargo a los fondos de las

Naciones Unidas, según las condiciones que la Asamblea pueda establecer.

Artículo 44

1. Los Estados Partes se comprometen a presentar al Comité, por conducto del Secretario

General de las Naciones Unidas, informes sobre las medidas que hayan adoptado para dar

efecto a los derechos reconocidos en la Convención y sobre el progreso que hayan realizado

en cuanto al goce de esos derechos:

a) En el plazo de dos años a partir de la  fecha en la que para cada Estado Parte haya

entrado en vigor la presente Convención;

b) En lo sucesivo, cada cinco años.

2. Los informes preparados en virtud del presente artículo deberán indicar las circunstancias

y dificultades, si las hubiere, que afecten al grado de cumplimiento de las obligaciones

derivadas de la presente Convención. Deberán asimismo, contener información suficiente

para que el Comité tenga cabal comprensión de la aplicación de la Convención en el país de

que se trate.

3. Los Estados Partes que hayan presentado un informe inicial completo al Comité no

necesitan repetir, en sucesivos informes presentados de conformidad con lo dispuesto en el

inciso b) del párrafo 1 del presente artículo, la información básica presentada

anteriormente.

4. El Comité podrá pedir a los Estados Partes más información relativa a la aplicación de la

Convención.

5.  El  Comité  presentará  cada  dos  años  a  la Asamblea General de las Naciones Unidas, por

conducto del Consejo Económico y Social, informes sobre sus actividades.

6. Los Estados Partes darán a sus informes una amplia difusión entre el público de sus

países respectivos.

Artículo 45

Con objeto de fomentar la aplicación efectiva de la Convención y de estimular la

cooperación internacional en la esfera regulada por la Convención:

a) Los organismos especializados, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y demás

órganos de las Naciones Unidas tendrán derecho a estar representados en el examen de la

aplicación de aquellas disposiciones de la presente Convención comprendidas en el ámbito

de  su  mandato.  El  Comité  podrá invitar a los organismos especializados, al Fondo de las

Naciones Unidas para la Infancia y a otros órganos competentes que considere apropiados a

que proporcionen asesoramiento  especializado sobre la aplicación de la Convención en los

sectores que son de incumbencia de sus respectivos mandatos. El Comité podrá invitar a los

organismos especializados, al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y demás

órganos de las Naciones Unidas a que presenten informes sobre la aplicación de aquellas

disposiciones de la presente Convención comprendidas en el ámbito de sus actividades;

b) El Comité transmitirá, según estime conveniente, a los  organismos especializados, al

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y a otros órganos competentes, los informes

de los Estados Partes que contengan una solicitud de asesoramiento o de asistencia técnica, o en los que se indique esa necesidad, junto con las observaciones y sugerencias del

Comité, si las hubiere, acerca de esas solicitudes o indicaciones;

c) El Comité podrá recomendar a la Asamblea General que pida al Secretario General que

efectúe, en su nombre, estudios sobre cuestiones concretas relativas a los derechos del

niño;

d) El Comité podrá formular sugerencias y recomendaciones generales basadas en la

información recibida en virtud de los artículos 44 y 45 de la presente Convención. Dichas

sugerencias y recomendaciones generales deberán transmitirse a los Estados Partes

interesados y notificarse a la Asamblea General, junto con los comentarios, si los hubiere,

de los Estados Partes.

Parte III

Artículo 46

La presente Convención estará abierta a la firma de todos los Estados.

Artículo 47

La presente Convención está sujeta a ratificación. Los instrumentos  de ratificación se

depositarán en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.

Artículo 48

La presente Convención permanecerá abierta a la adhesión de cualquier Estado. Los

instrumentos de adhesión se depositarán en poder del Secretario General de las Naciones

Unidas.

Artículo 49

1. La presente Convención entrará en vigor el trigésimo día siguiente a la fecha en que haya

sido depositado el vigésimo  instrumento de ratificación  o de adhesión en poder del

Secretario General de las Naciones Unidas.

2. Para cada Estado que ratifique la Convención o se adhiera a ella después de haber sido

depositado el vigésimo instrumento de ratificación o de adhesión, la Convención entrará en

vigor el trigésimo día después del depósito por tal Estado de su instrumento de ratificación o

adhesión.

Artículo 50

1. Todo Estado Parte podrá proponer una enmienda y depositarla en poder del Secretario

General de las Naciones Unidas. El Secretario General comunicará la enmienda propuesta a

los Estados Partes, pidiéndoles que les notifiquen si desean que se convoque una

conferencia de Estados Partes con el fin de examinar la propuesta y someterla a votación. Si

dentro de los cuatro meses siguientes a la fecha de esa notificación un tercio, al menos, de

los Estados Partes se declara en favor de tal  conferencia, el Secretario General convocará

una conferencia con el auspicio de las Naciones Unidas. Toda enmienda adoptada por la

mayoría de Estados Partes, presentes y votantes en la conferencia, será sometida por el

Secretario General a la Asamblea General de las Naciones Unidas para su aprobación.

2. Toda enmienda adoptada de conformidad con el párrafo 1 del presente artículo entrará

en vigor cuando haya sido aprobada por la  Asamblea General de las Naciones Unidas y

aceptada por una mayoría de dos tercios de los Estados Partes.

3. Cuando las enmiendas entren en vigor serán obligatorias para los Estados Partes que las

hayan aceptado, en tanto que los demás Estados Partes seguirán obligados por las disposiciones de la presente Convención  y por las enmiendas anteriores que hayan

aceptado.

Artículo 51

1. El Secretario General de las Naciones Unidas recibirá y comunicará a todos los Estados el

texto de las reservas formuladas por los Estados en el momento de la ratificación o de la

adhesión.

2. No se aceptará ninguna reserva incompatible con el objeto y el propósito de la presente

Convención.

3. Toda reserva podrá ser retirada en cualquier momento por medio  de una notificación

hecha a ese efecto y dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas, quien informará

a todos los Estados. Esa notificación surtirá efecto en la  fecha de su recepción por el

Secretario General.

Artículo 52

Todo Estado Parte podrá denunciar la presente Convención mediante notificación hecha por

escrito al Secretario General de las Naciones Unidas. La denuncia surtirá efecto un año

después de la fecha en que la notificación haya sido recibida por el Secretario General.

Artículo 53

Se designa depositario de la presente Convención al Secretario General de las Naciones

Unidas.

Artículo 54

El original de la presente Convención, cuyos textos en árabe, chino, español, francés, inglés

y ruso son igualmente auténticos, se depositará en poder del Secretario General de las

Naciones Unidas.

EN TESTIMONIO DE LO CUAL, los infrascritos plenipotenciarios, debidamente autorizados

para ello por sus respectivos gobiernos, han firmado la presente Convención.

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