Catedra Libre De Derechos Humanos

UCV

DERECHO AL AMBIENTE VINCULACIÓN CON EL DERECHO AL DESARROLLO SUSTENTABLE

Posted by clddhh.ucv en octubre 29, 2012

UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS

CENTRO DE ESTUDIOS DE POSTGRADO

ESPECIALIZACIÓN EN DERECHOS HUMANOS

CÁTEDRA: DERECHO AMBIENTAL

PROFESOR: ALBERTO BLANCO URIBE

DERECHO AL AMBIENTE VINCULACIÓN CON EL DERECHO AL DESARROLLO SUSTENTABLE

Autores:

Cedeño, María Ysabel

Franceschi, Belmar

Rangel, Damarys

Valera, Emanuel

INTRODUCCIÓN

Los Derechos Humanos tienen como parte de sus rasgos característicos la indivisibilidad, que sugiere que no existen dentro de su carta o catálogo de derechos unos más importantes que otros, sino que comportan un todo complementario y progresivo.

El ambiente ha sido uno de los temas más debatidos durante muchas décadas desde diferentes perspectivas, las cuales han contribuido al fortalecimiento del derecho a éste, dándole sustento científico a las normativas internacionales que se han originado al respecto.

Este derecho vincula a todas las personas pero también a todos los demás derechos, debido a que el goce de los otros necesita la garantía de éste, debido a que el progreso de las poblaciones humanas viene dado en gran medida por la “explotación” del medio, el cual está provisto de recursos o medios de subsistencia.

En este mismo orden de ideas, el progreso se presenta mediante el desarrollo, el cual se busca en mayor o menor medida por la sustentabilidad, que denota una prolongación temporal de la utilización de los medios de subsistencia en cuanto a producción y consumo que permite que se plantee una suerte de relación ecológica mucho más efectiva y favorable.

A continuación se pretende presentar de una manera concreta y breve la relación entre el derecho al ambiente y el derecho al desarrollo en un contexto de sustentabilidad, en consideración de la indivisibilidad de los Derechos Humanos, a través de su marco normativo en instrumentos internacionales y nacionales.

CAPÍTULO I: DESARROLLO SUSTENTABLE

El desarrollo sustentable es aquél que no sacrifica el escenario, aquél que no compromete las propias condiciones de durabilidad del medio ambiente.

Desde que fue acuñado en el informa Brundtland (1987), y asumido en el Principio 3º de la Declaración de Río (1992) el término sustainable development en inglés, se ha planteado una gran discusión acerca de si se trata de desarrollo sostenible o desarrollo sustentable en los países latinoamericanos y considerar si existe una diferencia sustancial entre ambos términos en cuanto a significación.

Sin embargo, para Ramírez (2004) y Rubio (2006) la traducción del término no tiene ninguna importancia en términos de la significación de este significante. De modo, que sugieren que el sustainable development busca “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades”[1].

Según explica el informe el desarrollo sostenible debe ser un proceso solidario, que permita alcanzar niveles mínimos de desarrollo a quienes vienen por debajo de las necesidades esenciales humanas. Debe ser también un proceso que sepa sacar el mejor partido ambiental de la evolución tecnológica y que tenga en cuenta que la evolución demográfica debe estar en armonía con el ecosistema[2].

Además, debe ser un proceso equitativo que garantice a todos la capacidad de acceso a los recursos naturales restringidos y que asegure a las generaciones futuras la disponibilidad de los recursos no renovables y la pervivencia de las especies vegetales y animales. En lo sucesivo dentro del trabajo se denominará como derecho sustentable.

El concepto de desarrollo sustentable sin duda no tiene un pensamiento puramente ambientalista, ello transciende los límites de la ecología y constituye de suyo un paradigma general que pertenece también al ámbito de la ciencia económica.

Para José Juste Ruiz (1999) la noción de desarrollo sustentable[3] traduce una evolución marcada por el tránsito hacia la denominada economía ambiental, que constituye una nueva frontera del pensamiento económico de nuestros días.

En ese contexto, se considera que el desarrollo sostenible persigue tres objetivos esenciales que buscan integrar el medio ambiente saludable en el proceso de decisión económico para hacer posible el concepto de desarrollo sostenible:

  • Objetivo económico: consiste en buscar la eficiencia en la utilización de los recursos y el crecimiento cuantitativo.
  • Objetivo social y cultural: a fin de promover la limitación de la pobreza, el mantenimiento de los diversos sistemas sociales y culturales y la equidad social.
  • Objetivo ecológico: se preocupa con la preservación de los sistemas físicos y biológicos (recursos naturales) que sirven de soporte a la vida de los seres humanos.

Esta integración de estos objetivos dentro del desarrollo sustentable se pueden explicar de la siguiente manera:

Es necesaria la satisfacción de las necesidades fisiológicas y sociales de las diferentes poblaciones humanas, dentro de las que se cuentan la alimentación, la vestimenta, la vivienda, el trabajo, la salud y la educación, y para ello es imprescindible el desarrollo del aspecto económico centrado en la producción debido a que es un factor para la erradicación de la pobreza, debido a que si este flagelo es habitual se originan consecuencias en todos los ámbitos, incluido el ecológico.

Por otro lado, el ámbito social se da por la relación entre el bienestar social y el medio ambiente en consecuencia con la bonanza económica, elementos que están limitados por el nivel tecnológico, los medios de subsistencia medioambientales y la capacidad ambiental para la absorción de los efectos de la actividad las poblaciones humanas. Esto es posible verlo gráficamente a continuación:

 

Figura 1.- Esquema del Desarrollo sustentable considerando los ámbitos: Ecológico, social y económico y sus relaciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPÍTULO II: DESARROLLO SUSTENTABLE E INDIVISIBILIDAD DE LOS DERECHOS HUMANOS

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, también conocida como Cumbre para la Tierra (CNUMAD) Rio de Janeiro, Brasil de 1992 marcó un importante momento en la historia del derecho internacional y la política.

Esta Conferencia afirmó los progresos obtenidos en la Conferencia sobre Medio Ambiente Humano de Estocolmo de 1972 y estableció además, a través de compromisos legales y morales, el vínculo indisoluble entre el hombre y su medio ambiente y entre las naciones y los pueblos. Utilizando el marco de principios clave como sustentabilidad, equidad intergeneracional, responsabilidad común pero diferenciada, el contaminador  paga y el principio cautelar, la CNUMAD ayudó al lanzamiento de una campaña internacional para cumplir con nuestras responsabilidades respecto a la protección no solamente de los derechos de los menos afortunados y marginados sino también de los derechos de las generaciones futuras y del planeta.

Un importante resultado de Río (1992) fue la afirmación de la indivisibilidad de los derechos humanos y la inseparabilidad de derechos humanos y medioambientales. Al tiempo que destaca la interconexión e interdependencia de las naciones y los pueblos, la Agenda 21 ayudó también a establecer las diferentes responsabilidades y obligaciones de las naciones más avanzadas, incluyendo el principio de cooperación internacional.

El desarrollo sustentable a menudo es invocado como un método para conciliar objetivos importantes que incluyen el respeto a los derechos humanos, la promoción del crecimiento económico social y medioambientalmente sustentable y la protección y uso responsable del medio ambiente natural.

La totalidad de las definiciones tradicionales de desarrollo sustentable comparten tres características: en primer lugar, alcanzar el desarrollo sustentable requiere integrar las políticas relacionadas con la justicia social, la protección medioambiental y el desarrollo económico; en segundo lugar, deben ser tomados en cuenta los intereses de las generaciones futuras; y en tercer lugar, la transparencia y la participación pública son esenciales en todos los niveles de toma de decisiones desde lo local a lo mundial. [4]

En este orden de ideas, no podemos dejar de mencionar el tema fundamental del ambiente y el desarrollo Las políticas sobre el medio ambiente y las políticas sobre comercio deben apoyarse mutuamente. Un sistema de comercio abierto y multilateral permite asignar y utilizar más eficientemente los recursos y, en consecuencia, contribuye al aumento de la producción y de los ingresos y a la disminución de las presiones sobre el medio ambiente.

De esta forma proporciona recursos adicionales necesarios para el crecimiento económico y el desarrollo y para el mejoramiento de la protección del medio ambiente. Por su parte, un medio ambiente apropiado proporciona los recursos ecológicos y de otro tipo necesarios para mantener el crecimiento y sustentar una expansión constante del comercio. Un sistema de comercio abierto y multilateral, apoyado por la adopción de políticas ambientales apropiadas, tendría un efecto positivo en el medio ambiente y contribuiría al desarrollo sostenible.

La cooperación internacional en la esfera del medio ambiente está en aumento y en varios casos las disposiciones sobre comercio de los acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente han constituido una aportación a los esfuerzos para abordar los problemas ambientales mundiales.

Es así como se han utilizado medidas comerciales, en ciertos casos concretos en que se considero necesario, para aumentar la eficacia de la reglamentación destinada a la protección del medio ambiente. Esa reglamentación debe abordar las causas básicas de la degradación ambiental para evitar la imposición de restricciones injustificadas del comercio. Se trata de garantizar que las políticas comerciales y las políticas sobre el medio ambiente sean compatibles y apoyen el proceso de desarrollo sostenible.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta el hecho de que las normas ambientales v lidas para los países en desarrollo pueden entrañar costos sociales y económicos inaceptables para los países en desarrollo.[5]

CAPÍTULO III: DERECHO A UN MEDIO AMBIENTE SEGURO Y SALUDABLE

3.1. La crisis ambiental.

Se habla de crisis ambiental en forma frecuente, esta incluye no solo la depredación y mal uso de los recursos naturales sino también de los recursos humanos a través del desempleo y subempleo. Existen en le mundo 120 millones de desempleados, 70 millones de subempleados, y 600 millones de pobres urbano, según la última reunión Cumbre de Población (Estambul 1994) Otra crisis, y ésta es originada por los intelectuales y científicos sociales es que todo lo que pasó en el mundo en las ultima décadas, es exactamente lo contrario de lo que las ciencias sociales habían imaginado y o previsto. En efecto, una idea de hace 30 o 40 años atrás era que se reproducirían en los países periféricos, los modelos de desarrollo de los países industriales y que se produciría una homogeneización de las sociedades en el mundo.

Es más exacto hablar de una terceromundialización del planeta, muy diferente del proceso inicialmente imaginado. El problema de la exclusión social, segregación espacial, pobreza económica y población sin techo está en el debate actual de los países mas industrializados. Hay 5 millones de personas sin techo en los países desarrollados, según el relatorio de Desarrollo Humano, 100 millones de personas viven bajo la línea de la pobreza.

Y esto no se debe a la crisis económica, porque las tasas de crecimiento de la economía mundial no han bajado, sino todo lo contrario.

Por otro lado esta la crisis ambiental referida a la creación de patrones de crecimiento que se traducen en la incorporación predatoria de recursos naturales en el flujo de la renta, introducción predatoria de Capital de la naturaleza en el flujo de la renta. Esto supone descapitalizar a la naturaleza, hablando en un lenguaje economicista. Porque al mismo tiempo que generamos polución, o sea todo pasa como si el sistema de producción actual fuese un sistema de producción de riqueza que va acompañado de la reproducción ampliada de la pobreza y de la exclusión social en el ámbito de la sociedad y por la degradación ambiental. Llamar a esto Desarrollo es muy difícil, más bien es un crecimiento perverso o mal desarrollo.

3.2. Derecho a un medio ambiente sano y saludable

Cada mujer, hombre, joven y niño tienen derecho a un medio ambiente seguro y saludable, así como a otros derechos humanos fundamentales relacionados a un medio ambiente saludable.

Los derechos humanos en cuestión:

Los derechos humanos relacionados al medio ambiente se encuentran establecidos en los tratados básicos de derechos humanos e incluyen:

  • El derecho a un medio ambiente seguro y saludable.
  • El derecho a un alto estándar de salud
  • El derecho a un desarrollo ecológicamente sustentable.
  • El derecho a un estándar de vida adecuado, incluyendo el acceso a alimentación y agua potable.
  • El derecho de los niños para vivir en un medio ambiente apropiado para su desarrollo físico y mental.
  • El derecho a una participación completa y equitativa de todas las personas en la toma de decisiones relacionadas con el medio ambiente, la planificación de desarrollo y decisiones y políticas que afecten a la comunidad a un nivel local, nacional e internacional.
  • El derecho a gozar de condiciones seguras de trabajo, incluyendo garantías para mujeres embarazadas y en lactancia.
  • El derecho a la protección para la no -discriminación en cualquier área.
  • El derecho a la educación e información incluyendo la relacionada con vínculos entre salud y medio ambiente.
  • El derecho a compartir los beneficios del progreso científico.

Tras una evolución de conciencia medio ambiental en los últimos 30 años se puede decir que estos derechos humanos están íntimamente conectados al derecho humano al medio ambiente, y más, tal conciencia ha añadido a los Tribunales Internacionales y Convenciones una interpretación extensiva de estos derechos concluyendo que se tratan de derechos indirectos al medio ambiente, o sea el derecho humano al medio ambiente no expreso de forma exhaustiva en ningún tratado está reconocido de forma implícita e indirecta dentro de los derechos humanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPÍTULO IV: ACUERDOS MUNDIALES SOBRE DERECHOS HUMANOS, MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO

4.1. Algunas consideraciones sobre Desarrollo y Medio ambiente a la luz de los Derechos Humanos

En atención a esta íntima relación descrita entre desarrollo y medio ambiente, desarrollo y derechos humanos, y medio ambiente y derechos humanos, cabe un breve análisis de ciertas disposiciones jurídicas internacionales. Cabe considerar la evolución de la conciencia social acerca del tema, la que demuestra un interés in-creciendo a partir de la década de 70.

En la década de 50 comenzó ha advertirse que las especies y las comunidades naturales podrían no recuperarse de la destrucción excesiva de su hábitat. En los 60, en cambio, se puso el énfasis sobre el desarrollo de la agricultura y el ámbito rural, siendo prioritarias las exigencias de los mercados de consumo más prósperos de todo el mundo, las que inhibían, en muchos casos el desarrollo y la propia sustentabilidad.

A principios de los años 70 se pensó en las limitaciones que el medio podía imponer al crecimiento económico y la relación entre pobreza aguda y ambiente además de crearse conciencia sobre la vulnerabilidad del medio natural. La segunda mitad de los 70 y principio de los 80 fueron escenario de la creciente concientización sobre la naturaleza finita de ciertos recursos no renovables en el mundo y, de la vulnerabilidad de los ecosistemas frente a la contaminación derivada de las actividades humanas.

Por último, la década de 90 trajo aparejada la preocupación por los daños derivados de las actividades humanas, como por ejemplo, el agotamiento de la capa de ozono.

Los objetivos del componente desarrollo del desarrollo sustentable pueden ser los contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 1948 o más recientemente, en la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo de 1986 es decir, el derecho de todos a disfrutar de un nivel de vida adecuado en términos de salud y bienestar, que incluyen la alimentación, el vestido, la vivienda y la atención médica, así como los servicios sociales necesarios.

A nivel regional, en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (Bogotá 1948), dos disposiciones cuyo cumplimiento implica un necesario respeto al medio ambiente, son el derecho a la preservación de la salud y al bienestar, y el derecho al descanso y a su aprovechamiento al consagrar que toda persona tiene derecho a que su salud sea preservada por medidas sanitarias y sociales relativas a la alimentación, el vestido, la vivienda y la asistencia médica, correspondiente al nivel que permitan los recursos públicos y los de la comunidad y que toda persona tiene derecho a descanso, a honesta recreación y a la oportunidad de emplear útilmente el tiempo libre en beneficio de su mejoramiento espiritual, cultural y físico.

 

 

4.2. El Protocolo de San Salvador

Adicional a la Convención Americana de Derechos Humanos, publicado en el Registro Oficial No. 175 de 23 de abril de 1993, establece puntualmente en el Artículo 11 el derecho a un medio ambiente sano, señalando que:

Toda persona tiene derecho a vivir en un medio ambiente sano y a contar con servicios públicos básicos. Los Estados Partes promoverán la protección, preservación y mejoramiento del medio ambiente.

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 16 de diciembre de 1966, adoptado en la Resolución 2200 (XII) de Naciones Unidas, respecto a la salud establece que los Estados Partes se comprometen a reconocer el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, lo cual implica la adopción de medidas que aseguren el mejoramiento de todos sus aspectos, tales como la higiene y del medio ambiente, la prevención y el tratamiento de las enfermedades epidémicas y la creación de condiciones que aseguren a todos asistencia y servicios médicos en caso de enfermedad.

El ambiente se convierte en un tema internacional en 1972, con la Conferencia de la Naciones Unidas sobre el Ambiente Humano llevada a cabo en Estocolmo, Suecia. Un resultado de la misma fue el establecimiento del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

La declaración sobre Medio Humano, fruto de esa Conferencia, la cual inspira la visión amplia del derecho al medio ambiente, que lo identifica con el desarrollo sostenible, proclama el derecho del hombre a la libertad, la igualdad, y el disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna y gozar de bienestar, y tiene la solemne obligación de proteger y mejorar el medio para las generaciones presentes y futuras.

En dicha Conferencia, también, se tomó la decisión de organizar la Conferencia de Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos en 1976, un reconocimiento explícito en el sistema de Naciones Unidas del papel de los asentamientos humanos en el desarrollo y en la calidad del ambiente. Esta Conferencia, conocida como la Conferencia Hábitat, contribuyó a enfatizar el papel central que debe ocupar la satisfacción de las necesidades básicas en el desarrollo, especialmente agua, saneamiento, y atención primaria de la salud.

En los años siguientes fueron alcanzados sólo resultados limitados para hacer del ambiente parte de los planes nacionales de desarrollo e incluirlo en el proceso de toma de decisiones. Mientras se realizaban algunos progresos sobre la temática de carácter científico y técnico, desde un punto de vista político, el ambiente continuaba siendo descuidado frente a fenómenos como la disminución de la capa de ozono, el calentamiento del planeta, el degradamiento de los bosques y algunos problemas ambientales que se tornaban siempre más graves con el correr del tiempo.

Cuando en 1983 la ONU preparó la Comisión Mundial sobre el Ambiente y el Desarrollo, la defensa del ambiente estaba convirtiéndose en una cuestión de supervivencia para todos.

 

En 1987, la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo publicó “Nuestro Futuro Común”, conocido como el Informe Brundtland, documento que se pronuncia por la preservación y salvaguarda de los recursos naturales del planeta y un crecimiento económico continuado.

Según Nuestro Futuro Común, el desarrollo sostenible ha sido definido como “el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades”. Un modo de vida sostenible descansa sobre tres áreas claves: crecimiento económico equitativo; conservación de recursos naturales y medio ambiente; y desarrollo social.

Precedida por el noruego Gro Harlem Brundtland, la Comisión concluyó que debían satisfacerse las necesidades del presente sin por ello comprometer la capacidad de las generaciones futuras a la satisfacción de sus propias necesidades y que, protección del ambiente y crecimiento económico deberían afrontarse como una cuestión única.

De conformidad y siguiendo el informe Brundtland, la Asamblea General de las Naciones Unidas convocó a la Conferencia ONU sobre el Ambiente y el Desarrollo (UN Conference on Environment and Development- UNCED).

En 1992 se reunieron en Río de Janeiro Jefes de Estado para deliberar ampliamente sobre la degradación del medio ambiente que, desde el decenio de 1960, había cobrado cada vez mayor importancia para la comunidad internacional, como tema en sí mismo y como obstáculo al desarrollo. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) fue celebrada como seguimiento después de 20 años de la primera reunión mundial sobre el medio ambiente, celebrada en Estocolmo en 1972.

La Conferencia de Río vinculó el medio ambiente y el desarrollo como nunca lo habían hecho antes los acuerdos internacionales. La consigna era desarrollo sostenible, es decir, desarrollo económico que satisfaga las necesidades de las generaciones actuales sin perjudicar el medio ambiente ni comprometer la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus necesidades.

En la Conferencia de Río también se declaró que tanto la pobreza como la riqueza imponen estrés al medio ambiente, que las sociedades industrializadas deben reducir sus efectos sobre medio ambiente mediante patrones sostenibles de producción y consumo, y que los países en desarrollo necesitan asistencia para que sus economías sean respetuosas del medio ambiente.

Además de las convenciones sobre los bosques, el cambio climático y la diversidad biológica, a consecuencia de la Conferencia de Río se preparó una guía integral del desarrollo sostenible, el Programa 21. En este documento se afirma que:

Debido al agravamiento de la pobreza, el hambre, las enfermedades y el analfabetismo y con el continuo empeoramiento de los ecosistemas, la única manera de asegurar un futuro más seguro y más próspero es enfocar de forma equilibrada e integral las cuestiones relativas al medio ambiente y al desarrollo.

 

Las cuatro secciones principales del Programa 21 tratan de las dimensiones sociales y económicas del desarrollo sostenible, la conservación y gestión de los recursos, el fortalecimiento del papel de los grupos principales en el desarrollo sostenible, y los medios de ejecución.

Nueve párrafos de la primera sección tratan de dinámica demográfica y sostenibilidad. Establecen que la creciente población y el aumento de la producción en todo el mundo someten a estrés cada vez mayor a los recursos del planeta; exhortan a elaborar estrategias de desarrollo que traten de los efectos combinados del crecimiento de la población, la salud y los ecosistemas, la tecnología y el acceso a los recursos; exhortan a establecer metas demográficas e integrar las cuestiones de población en las estrategias nacionales de sostenibilidad; instan a los países a calcular su capacidad nacional de sustento de la población; establecen que el desarrollo sostenible requerirá programas de salud reproductiva que reduzcan la mortalidad de madres y de menores de un año y proporcionen a los hombres y las mujeres la información y los medios para planificar el tamaño de su familia; y declaran que los programas de población requieren un amplio apoyo, así como financiación suficiente, incluido el apoyo a los países en desarrollo.

En septiembre de 2000, Jefes de Estado y de Gobierno se reunieron en New York y negociaron la Declaración del Milenio, en que se compromete a las Naciones Unidas a establecer una paz justa y duradera en todo el mundo y a volver a consagrar la Organización al respeto a la igualdad de derechos de todos, sin distinciones por motivos de raza, sexo, idioma o religión.

En la Declaración se afirma que “debe garantizarse la igualdad de derechos y oportunidades de hombres y mujeres”; y se declara que “es necesario actuar con prudencia en la gestión y ordenación de todas las especies vivas y todos los recursos naturales, conforme a los preceptos del desarrollo sostenible”. En la Declaración se exhorta a todos los Estados a:

Promover la igualdad de género y la potenciación del papel de la mujer, como maneras eficaces de combatir la pobreza, el hambre y la enfermedad y de estimular un desarrollo que sea verdaderamente sostenible, y adoptar en todas nuestras acciones para el medio ambiente una nueva ética de conservación y orientación.

Las normas citadas junto a otras disposiciones integrantes de diversos cuerpos normativos, e incluso, de ciertos instrumentos internacionales no vinculantes, marcan la estrecha relación entre el derecho a vivir en un medio ambiente sano con otros derechos fundamentales cuyo respeto es indispensable para el desarrollo de los pueblos.

Entre el 26 de agosto y el 4 de setiembre de 2002 se llevó a cabo en Johannesburgo en Sudáfrica, la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible popularmente conocida como “Río + 10”.

Por iniciativa de las Naciones Unidas se reunieron allá miles de participantes, entre los que se incluyeron jefes de Estado y de Gobierno, delegados nacionales y dirigentes de organizaciones no gubernamentales (ONGs), empresas, y otros grupos preocupados por el desarrollo sostenible. El objetivo era centrar la atención del mundo y la acción directa en la resolución de desafíos tales como la mejora de la calidad de vida de los seres humanos y la conservación de los recursos naturales del planeta.

Este encuentro celebraba el décimo aniversario de la Cumbre para la Tierra de Río de Janeiro en 1992, en donde la comunidad internacional adoptó el Programa 21, o Agenda 21, un plan de acción global sin precedentes a favor del desarrollo sostenible. La Cumbre de Johannesburgo presentó una oportunidad para la adopción de medidas concretas y la identificación de objetivos cuantificables para una mejor ejecución del Programa 21.

Durante la Cumbre, la tercera sobre medio ambiente promovida por las Naciones Unidas se celebraron una serie de actividades paralelas, convocadas y gestionadas por organizaciones o grupos independientes. Estos mismos grupos, en su mayoría, consideraron que el resultado de la Cumbre sólo arrojó meras declaraciones retóricas.

El hecho más positivo fue el anuncio de la ratificación del Protocolo de Kyoto por varios países, aislando aún más a Estados Unidos, gran ausente en Johannesburgo, como principal enemigo de los acuerdos internacionales en cuestiones ambientales.

Los acuerdos alcanzados se reducen a una Declaración Política y a un Plan de Acción, llenas de buenas intenciones sobre la reducción del número de personas en el mundo que no tienen acceso al agua potable, la biodiversidad y los recursos pesqueros, y sin objetivos para promover las energías renovables. Los documentos aprobados no contienen compromisos concretos, ni fondos nuevos y adicionales, por lo que muchos analistas y participantes consideraron la Cumbre un fracaso.

Mismo con una importancia fundamental en el ámbito de protección y prevención, tales instrumentos apuntados anteriormente como Tratados Internacionales, Declaraciones, Pactos, etc., no son obligatorios, mismo los mecanismos de control que disponen la ONU, como por ejemplo los informes periódicos de los Comités, tampoco tienen tal carácter. O sea, no vinculan a los Estados legalmente, la aplicación de tales instrumentos esta a cabo de estos por si solos.

 

 

 

 

 

 

 

 

CAPÍTULO V: EL DERECHO HUMANO A UN MEDIO AMBIENTE SEGURO, SALUDABLE Y DESARROLLO SOSTENIBLE EN VENEZUELA

La actual Constitución de fecha 30 de diciembre de 1999, estableciéndose por vez primera  en nuestra historia  constitucional un capítulo especialmente dedicado a los derechos ambientales, donde la conservación del ambiente debe verse en forma integral, como responsabilidad de orden público e interés colectivo de la Nación con la debida participación de la sociedad en garantía de un auténtico desarrollo sostenible, armónicamente concebido, con adecuada y concebida calidad de vida.

Señala el texto constitucional como una  obligación del Estado, la  protección del equilibrio ecológico  y de los bienes  jurídicos ambientales. Se establece como un  derecho  y un  deber de cada  generación proteger  y mantener el ambiente en beneficio de si misma y de las generaciones futuras, garantizando que la población se desenvuelva  en un ambiente seguro, sano y ecológicamente  equilibrado.

Así, el Estado con el objeto de garantizar un desarrollo ecológico, social y económicamente sustentable, protegerá el ambiente, la diversidad biológica y sus recursos genéticos, los procesos ecológicos, las áreas de especial importancia ecológica; al tiempo que velará por  un ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, gocen de especial protección.

De igual manera, se hace especial énfasis en la necesidad de desarrollar políticas en materia de ordenación del territorio, en el sentido de  planificar los espacios sobre los cuales  habrán de desarrollarse las actividades, atendiendo a las realidades ecológicas, geográficas, poblacionales, sociales, culturales, económicas, políticas, de acuerdo con las premisas del desarrollo sustentable.

Por  otra parte, se establece que todas las actividades capaces de generar daños a los ecosistemas deben ser acompañadas de estudios de impacto ambiental y socio cultural, a los fines de evaluar los posibles impactos que pudieran generarse por la actividad pretendida o la fragilidad del área donde se propone instalar.

En este contexto, pueden evidenciarse que la actual Constitución de la República Bolivariana de Venezuela incorpora en forma expresa lo relativo a los derechos ambientales, impulsados además por  una necesidad y una tendencia  mundial, en  la que los postulados constitucionales exigen que la normativa en esta materia responda a políticas ambientales internacionales, todo ello con el objeto de garantizar un desarrollo ecológico, social y económicamente sustentable, en que el uso de los recursos por parte de las presentes generaciones no comprometa el patrimonio de las futuras.[6]

Posibles vínculos se pueden encontrar, por ejemplo, en los derechos a la vida y a la salud en su amplia dimensión, que requieren medidas negativas así como positivas por parte de los Estados. En realidad la mayoría de los derechos económicos, sociales y culturales y los derechos civiles y políticos más básicos demuestran esta relación íntima. Al final, hay un paralelo entre las evoluciones de la protección de los derechos humanos y de la protección del medio ambiente, habiendo ambas pasado por un proceso de internacionalización y de globalización.[7]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONCLUSIONES

El derecho al desarrollo considerando lo expuesto en el informe Brundtland (1987) y la Convención de Río (1992) acerca del desarrollo sustentable permite observar como es necesaria la previsión de escenarios de tipo ecológico, económico y social que pudieran comprometer a las generaciones del futuro en cuanto a su subsistencia en base a las acciones que realizamos las generaciones del presente.

En la relación existente entre el desarrollo y el ambiente median la accesibilidad a las tecnologías y que éstas no apunten a la destrucción de los espacios ecológicos sino que los afecten negativamente en la menor proporción posible, por lo que ambos derechos están estrechamente vinculados, debido a que se necesita el desarrollo de las poblaciones humanas para su subsistencia pero para poder hacerlo se necesita considerar el ambiente como espacio de interacción social.

A nivel internacional existen diversos instrumentos que se relacionan con el desarrollo sustentable y el derecho al ambiente tanto separados como en conjunto tales como el informe Brundtland y la Convención de Río.

A nivel nacional existen instrumentos de protección ambiental con miras al desarrollo sustentable como la Constitución de la República, Ley Orgánica del Ambiente. Tiene por objeto establecer las disposiciones y desarrollar los principios

rectores para la gestión del ambiente en el marco del desarrollo sustentable como derecho y deber fundamental del Estado y de la sociedad, para contribuir a la seguridad del Estado y al logro del máximo bienestar de la población y al sostenimiento del planeta en interés de la humanidad. De igual forma establece las normas que desarrollan las garantías y derechos constitucionales a un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado. Gaceta Oficial de la República de Bolivariana de Venezuela Extraordinaria No. 5.833 del 22 de Diciembre de 2006. (Deroga la Ley Orgánica del Ambiente publicada en Gaceta Oficial de la  República de Venezuela No. 31.004 del 16 de Junio de

1976).

Ley Penal del Ambiente. Tiene por objeto tipificar como delitos, aquellos hechos que violen las disposiciones relativas a la conservación, defensa disposiciones relativas a la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente y establece las sanciones penales correspondientes. Asimismo, determina las medidas precautelativas de restitución y de reparación a que haya lugar. Gaceta Oficial de la República de Venezuela No. 4.358 Extraordinario del 03 de Enero de 1992.

Resolución No. 56 de fecha 04-07-96, emanada del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables, por la cual se dictan las Normas sobre Recaudos para la Evaluación Ambiental de Programas y Proyectos Mineros y de Exploración y Producción de Hidrocarburos. Gaceta Oficial de la República de Venezuela No. 5.079 Extraordinario del 19 de Julio de 1996. (Véase G.O. No. 37.323 de fecha 13-11-01, por la cual se promulga el Decreto con Fuerza de Ley

Orgánica de Hidrocarburos).

Resolución No. 69 de fecha 20-04-93, emanada del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales, por la cual se designa a los titulares de las distintas Dependencias Organizativas del Ministerio, ha quienes ha sido atribuida la facultad de decidir sobre el otorgamiento de los contratos, concesiones, autorizaciones, aprobaciones, permisos y licencias que en ella se indican. Gaceta Oficial de la República de Venezuela No. 35.208 del 11 de Mayo de 1993.

 

Entre otras,

También hay que considerar que los modelos de mercado vigentes en los países latinoamericanos llegan al área ambiental. A través de los esfuerzos puestos de manifiesto a través de acuerdos internacionales, declaraciones de principios y acciones sobre el desarrollo mundial sustentable, presentados en la Cumbre de la Tierra realizada en Río y, posteriores reuniones con suerte diversa, ha mejorado la calidad de vida de la gente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Bartlett, Albert Allen (1999) Reflexiones sobre sostenibilidad, crecimiento de la población y medio ambiente en Focus, Vol. 9, nº 1, 1999. Págs. 49-68. Traducido por Gabriel Tobar el 26/3/2007. Con acceso el 11/12/2007.

Boullón, Roberto (2006). “Espacio Turístico y Desarrollo Sustentable”. Aportes y Transferencias (En línea), Volumen 10, núm. 2, pp. 17-24, Argentina. Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=27610203 Consultado el 18 de Marzo de 2011.

Declaración de Johannesburgo sobre el Desarrollo Sostenible Naciones Unidas. (2002).

Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo ONU (1992)

Declaración en 2010 sobre la cultura como cuarto pilar del desarrollo sostenible

Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural. Adoptada por la Conferencia General de la Unesco en su 31ª reunión el 2 de noviembre de 2001.

Estrategia temática para el medio ambiente urbano Comisión de las Comunidades Europeas (11/1/2006). Disponible en: http://www.euskomedia.org/PDFAnlt/congresos/16/16261270.pdf Consultado el 27 de marzo de 2011.

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La Declaración de Kuala Lumpur deja gran insatisfacción entre los países en El Correo Digital. Publicado el 19/2/2004. Con acceso el 9/1/2007.

Planellos, Ángel (2011). El mundo.es. ed. ¿Quién alimentará China?. Pekín: Periodico El Mundo.es. pp. 2011. Disponible en:                     http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/25/economia/1301083525.html …..

Ramírez Treviño, Alfredo; Sánchez Núñez, Juan Manuel; García Camacho, Alejandro (2004). “El Desarrollo Sustentable: Interpretación y Análisis”. Revista del Centro de Investigación. Universidad La Salle (En línea), vol. 6, julio-diciembre, Pp. 55-59, Distrito Federal, México. Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/342/34202107.pdf Consultado el 27 de Marzo de 2011.

Rubio Ardanaz, Eduardo (2006). “Reflexiones sobre el concepto de Desarrollo Sostenible, sus antecedentes y algunos apuntes para el momento presente (y futuro)”. XVI Congreso de Estudios Vascos: Bilbao, 2005. Desarrollo Sostenible-IT . El futuro (En línea), Número 16. Pp. 261-270, Donostía-San Sebastián. Disponible en:

Urquidi, Víctor L. y Nadal Egea, Alejandro Desarrollo sustentable y cambio global El Colegio de México Consultado el 16 de mayo del 2011

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ANEXOS

Cuadro Convenios Internacionales vinculantes para el Estado Venezolano según Ministerio del Ambiente venezolano.

Instrumento Jurídico Objetivo Fecha y Lugar de Firma Gaceta Oficial
Convención para la Protección de la Flora, la Fauna y de las Bellezas Escénicas Naturales de los Países de América Establecer un sistema de protección en los países de América para la flora, fauna y medio ambiente de sus entornos Washington

12-10-1940

13-11-1941

N° 20.643

Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestres (CITES) ·  Proteger ciertas especies de animales y vegetales que se encuentran en Peligro de Extinción

·  Acordar medidas para proteger las especies mediante el control del comercio internacional

Washington

03-03-1973

29-06-1977

N° 2.053 Ext.

Tratado de Cooperación Amazónica Promover el desarrollo armónico de la Amazonía permitiendo una distribución equitativa de los beneficios entre las partes contratantes elevando el nivel de vida de sus pueblos e incorporando sus territorios amazónicos a sus economías nacionales Brasilia

03-06-1978

28-05-1980

N° 31.993

Convenio para la Protección y Desarrollo del Medio Marino en la Región del Gran Caribe Proteger y ordenar el medio marino y las zonas costeras de la Región del Gran Caribe Cartagena de Indias

24-03-83

25-07-86

N° 33.498

Protocolo relativo a la Cooperación para Combatir los Derrames de Hidrocarburos en la Región del Gran Caribe Promover la cooperación regional para la adopción de medidas, tanto preventivas como correctivas que sean necesarias para proteger el medio marino y costero de la Región del Gran Caribe de los incidentes de derrames de hidrocarburos Cartagena de Indias

24-03-83

31-07-86

N° 33.523

Protocolo relativo a las Áreas Flora y Fauna Silvestres Especialmente Protegidas (SPAW) Proteger y preservar en la zona de aplicación del Convenio para la Protección y Desarrollo del Medio Marino en la Región del Gran Caribe, los ecosistemas raros o vulnerables, así como el hábitat de las especies amenazadas o en peligro de extinción Kingston, Jamaica

31-01-1990

18-12-96

N° 36.110

Protocolo relativo a la Contaminación procedente de Fuentes y Actividades Terrestres del Convenio de Cartagena Adoptar medidas adecuadas para prevenir, reducir y controlar la contaminación en la Región del Gran Caribe procedente de fuentes y actividades terrestres    
Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional como Hábitat de Aves Acuáticas

(Convención RAMSAR)

Detener la ocupación y desaparición progresiva de las marismas debido al valor económico, cultural, científico y de recreo RAMSAR

02-02-1971

 

Protocolo Modif. París

03-12-1982

16-09-1988

N° 34.053

Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono Proteger la salud humana y el medio ambiente contra los efectos adversos que puedan resultar de la modificación de la capa de ozono Viena

22-03-1985

19-07-1988

N° 34.010

Protocolo de Montreal Relativo a las Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono Proteger la capa de ozono adoptando medidas preventivas para controlar las emisiones mundiales de las sustancias que la agotan Montreal

16-09-1987

Ajustes Londres

26-09-1990

07-03-1991

11-01-1989

N° 34.134

Enmienda de Londres del Protocolo de Montreal Establece el calendario de eliminación y crea el Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal para cooperar con los países en desarrollo en la reconversión industrial y tecnológica Londres

29-06-1990

21-05-1993

N° 4.580 Ext.

Enmienda de Copenhague del Protocolo de Montreal Establece la ampliación de la lista de sustancias controladas y un nuevo calendario de eliminación para los países desarrollados y en vías de desarrollo Copenhague

25-11-1992

04-11-1997

N° 5.180 Ext.

Enmienda de Montreal del Protocolo de Montreal Establece la obligación de crear un sistema de licencias dirigido a reducir el tráfico ilegal de las sustancias que permita controlar el ingreso y egreso; así como el origen y destino de las mismas Montreal

17-09-1997

12-06-2001

N° 32.217

Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de la UNESCO Establecer un sistema eficaz de protección colectiva del patrimonio cultural y natural de valor excepcional organizado de una manera permanente y según sentido científico moderno París

23-11-1972

06-07-1990

N° 4.191 Ext.

Convenio sobre la Diversidad Biológica Conservar y preservar el máximo posible de diversidad biológica en beneficio de las generaciones presentes y futuras Río de Janeiro

12-06-1992

12-09-1994

N° 4.780 Ext.

Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad Regular el movimiento transfronterizo de los organismos vivos modificados que puedan tener efectos perjudiciales en el medio ambiente y la salud humana Nairobi

24-05-2000

02-01-02

N° 37.355

Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático Lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida la interferencia antropogénica peligrosa con el clima Río de Janeiro

13-06-1992

27-12-1994

N° 4.825 Ext.

Protocolo de Kioto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático Comprometer a los Estados a implementar medidas tendentes a limitar y reducir las emisiones de Dióxido de Carbono y de gases de efecto invernadero a un nivel inferior al 5% del total de emisiones de esos gases para 1990, para el período comprendido entre el 2008-2012   07-12-2004

N° 38.081

Convenio Internacional de las Maderas Tropicales Construir un marco eficaz de cooperación y consulta entre los países productores y consumidores de maderas tropicales; así como estimular la investigación y alentar el desarrollo de políticas de protección sostenible y conservación de los bosques tropicales y sus recursos genéticos Ginebra

18-11-1983

 

Nueva York

26-01-1994

01-02-1994

N° 4.686 Ext.

 

05-12-1997

N° 5.187 Ext.

Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación Regular el movimiento transfronterizo de los desechos peligrosos reduciendo al mínimo su generación, asegurando su manejo ambientalmente racional y promoviendo la cooperación internacional en ese campo Basilea

23-03-1989

16-02-1998

N° 36.396

Protocolo sobre Responsabilidad e Indemnización por Daños Resultados de Movimientos Transfronterizos de Desechos Peligrosos Establecer un régimen global de responsabilidad e indemnización pronta y adecuada por daños resultantes de los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y otros desechos y su eliminación, incluido el tráfico ilícito de esos desechos    
Convención Internacional de Lucha contra la Desertificación Establecer un mecanismo eficaz de colaboración internacional para evitar el aumento gradual de la desertificación existente en los países que afrontan grandes sequías París

Oct. 1994

23-06-1998

N° 5.239Ext.

Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas Promover la protección, conservación y recuperación de las poblaciones de tortugas marinas y de los hábitats de los cuales dependen, basándose en los datos científicos más fidedignos disponibles y considerando las características ambientales, socioeconómicas y culturales de las ParteS Caracas

01-12-1997

05-08-1998

N° 5.247 Ext.

Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes Proteger la salud humana y el medio ambiente frente a los contaminantes orgánicos persistentes, de conformidad con el principio de precaución consagrado en el principio 15 de la Declaración de Río Estocolmo

23-05-2001

03-01-2005

N° 38.098

(Véase N° 5.754 Ext. Misma fecha)

Convenio sobre el Procedimiento de Consentimiento Fundamentado Previo aplicable a ciertos Plaguicidas y Productos Químicos Peligrosos objeto de Comercio Internacional

 

(Convenio de Rotterdam)

Promover la responsabilidad compartida y los esfuerzos conjuntos de las Partes Contratantes en la esfera del comercio internacional de ciertos productos químicos peligrosos a fin de proteger la salud humana y el medio ambiente frente a posibles daños y contribuir a su utilización ambientalmente racional, facilitando el intercambio de información acerca de sus características, estableciendo un proceso nacional de adopción de decisiones sobre su importación y exportación y difundiendo esas decisiones a las Partes   22-12-2004

N° 38.092

Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura Conservación y la utilización sostenible de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización en armonía con el Convenio sobre la Diversidad Biológica, para una agricultura sostenible y la seguridad alimentaria.   23-12-2004

38.093

Disponible web site: http://www.minamb.gob.ve/index.php?option=com_content&task=view&id=64&Itemid=136

 


[1] Ramírez et al. 2004:55

[2] Informe de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Comisión Brundtland): Nuestro Futuro Común (11/12/1987)

[3] El autor utiliza el término sostenible, pero a fines de lo antes mencionado se ha preferido utilizar sustentable.

 [4] VIVIENDA, TIERRA Y DESARROLLO SUSTENTABLE. Disponible web site: http://www.socialwatch.org/es/node/14051

 

[6] Reseña Venezuela CUMBRE DE JOHANNESBURGO 2002 ONU Disponible Web Site: http://www.un.org/esa/agenda21/natlinfo/wssd/venezuela.pdf

 

[7]   Desarrollo Sostenible, Derechos Humanos y Medio Ambiente. Disponible Web Site: http://www.porticolegal.com/pa_articulo.php?ref=248#I4

 

 

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